En apenas tres partidos, Alisson Becker ya es toda una sensación en el Liverpool.

El arquero brasileño se ganó definitivamente el cariño del público de Anfield con una soberbia actuación en el triunfo 1-0 del sábado ante el Brighton and Hove Albion - sobre todo por una jugada en particular que está la vuelta al mundo.

Tras recibir el balón en el borde del área y ante la presión de Anthony Knockaert, Alisson tiró un sombrero al atacante rival para seguir la jugada. Nervios de acero.

Y por si fuera poco, el meta también se lució con un atajadón sobre el final para ahogar el grito de gol de Pascal Gross y preservar la ventaja mínima de los Reds.

Toda una exhibición de Alisson.