El Liverpool se fue con las manos vacías de su visita a Old Trafford, donde cayó 2-1 el sábado ante el Manchester United.

El esperado choque por el segundo lugar en la Premier League se inclinó para el lado de los Diablos Rojos, que se llevaron los tres puntos gracias a un doblete de Marcus Rashford. 

Los Reds descontaron con un autogol de Eric Bailly.

En vez de “aparcar el bus”, los de Mourinho se mostraron agresivos en ataque y tomaron la iniciativa, sorprendiendo a un Liverpool falto de reacción en los primeros minutos.

Fue así como Rashford abrió la cuenta a los 14’ con una gran definición dentro del área, para luego aumentar la ventaja local 10 minutos después.

Los Reds igual contaron con ocasiones para acortar distancias - específicamente Virgil van Dijk, quien tuvo un cabezazo desviado en el primer tiempo y otro en el complemento.

El descuento visitante finalmente llegó al minuto 66, cuando Bailly cometió un autogol ante un centro desde la izquierda de Sadio Mané.

Sin embargo, el United supo proteger la ventaja mínima en los minutos finales ante el acoso de los Reds, que de esta forma sufrieron su primera derrota en ocho encuentros.